No nos casamos con quienes amamos... Al menos así lo asegura un estudio realizado recientemente en Holanda y en el que se le preguntaba a la gente que si se había casado con su verdadero amor. La respuesta fue contundente, la mayoría de los encuestados aseguraban que no estaban viviendo con su gran amor.

¿Qué está pasando?. ¿Dónde está ese gran y verdadero amor?... Se había quedado atrás, pero según los encuestados no por deseo propio, sino por circunstancias de la vida que ellos no habían podio controlar.

Han pasado los años, cada uno ha tomado un camino distinto, pero en un rinconcito de nuestra memoria y de nuestro corazón permanece el recuerdo de esa persona que nos marcó la vida... Un recuerdo que a veces magnificamos. No podemos evitar idolatrar a quien, antaño, nos alegró la vida. ¿Por qué permanece ahí? ¿No conseguimos olvidar? ¿O es que, ni siqueira, lo hemos intentado?

Días atrás caía en mis manos un libro en el que, en otras cosas, se podía leer: "No sólo no podemos hacer nada para que nos quieran, sino que tampoco podemos hacer nada para dejar de querer". ¿Será cierto o es más cómodo pensar así?

¿Y qué pasa cuando a ese gran amor le da por negar nuestra existencia? ¿Significa que estamos locos?. ¿Que hemos vivido años y años ajenos a la realidad?. ¿Hemos perdido el tiempo amando a alguien que dice no recordar que nos queríamos?. ¿Son éstas las cosas del querer?