Entregar algo a alguien para que lo utilice durante algún tiempo y después lo restituya o devuelva...Así define la Real Academia Española de la Lengua la palabra PRESTAR, pero del dicho al hecho hay mucho trecho...
..Y es que hay muchas personas que confunden prestar con regalar... que no es otra cosa que dar a alguien, sin recibir nada a cambio, algo como muestra de afecto o consideración,
Cuando prestamos algo lo hacemos por un tiempo determinado, después el objeto prestado debe volver a su dueño, pero no siempre ocurre así.
¿Cuántas veces hemos prestado un libro y nunca más hemos vuelto a saber de él?, ¿cuántas amistades se han roto por un préstamo no restituido?
A lo largo de nuestra vida son muchas las ocasiones en las que nos hemos tenido que enfrentar (y la que te rondaré morena) a esto del préstamo... A veces hemos sido nosotros los que hemos tenido que pedir algo prestado y otras muchas veces nos hemos tenido que desprender de algo y no siempre lo hemos hecho con agrado.
Prestar no es tan fácil como parece, no siempre estamos dispuestos a satisfacer los deseos del otro, sobre todo si el objeto deseado significa mucho para nosotros...
Hay quienes, aun a riesgo de perder la amistad o las buenas relaciones, tiene como norma no prestar nada a nadie.
Yo no soy de las que prestan con agrado. No me gusta pedir nada prestado y reconozco que me da mucho coraje tener que prestar, sobre todo si se trata de algo a lo que le tengo mucho cariño. Basta que sea algo que tenga un valor especial para ti, para que nunca te lo devuelvan.
No me gusta la confrontación y, por eso, no suelo reclamar aquello que no me devuelven... Así que ajo y agua... Juro y perjuro no prestar nunca más pero... ¿cómo negarse a ello?... ¿cómo decir no a un familiar o amigo cuando te pide una joya de la literatura, ese collar tan caro y tan bonito para la boda de fulanito, o unos euros para llegar a fin de mes?... ¿cómo decir que no y esperar que todo sigia igual?.
No, no es fácil... al fin y al cabo todos tenemos algo prestado... seguro que si mira en su estantería encuentra un libro que nunca ha comprado... ni siquiera le han regalado... ¿qué hace ahí entonces?.
Un libro, un disco, un bolso de fiesta... pero... ¿qué pasa cuando lo que le han prestado ha sido dinero y nunca lo ha devuelto?... ¿Cree que a la otra persona se le ha olvidado?...
...Lo más normal es que no, pero ha pasado tanto tiempo que no sabe cómo reclamarlo.. eso sí, ya ha aprendido la lección y difícilmente volverá a caer en la trampa, pues ya se sabe... lo olvidado, ni agradecido ni pagado.